Otra vez durmiendo media mañana, hay que ver lo que soy capaz de dormir ahora, casi lo mismo que un bebé, bueno, como algunos bebés. Sara apenas dormía siestas de 15 minutos. De todos modos, esta vez el despertar ha sido más agradable, luce el sol, después de varios días de niebla pesada al fin el sol ha salido. Debería aprovechar y salir a dar un paseo, para coger un poco de energía y sin embargo, sigo dentro de casa poniendo excusas para no hacerlo, que si voy a preparar algo de comer, que si hago la colada, que si ordeno algo porque he despertado muy tarde...otro de mis momento de pereza. ¿Y si nunca volviera a ser capaz de funcionar rápido? ¿Y si no vuelvo a ser la mujer activa que alguna vez fui? Me da miedo, creo que ya he sido así en el pasado, bajé los brazos, me dejé caer y vino el desastre; esa mujer que fui hace mucho no era atractiva, era anodina, sin personalidad y sin ganas, no me gustaba pero no hacía nada por sustituirla; no sabía cómo hacerlo, me habían quitado la energía, la motivación. ¿De donde las conseguía? Debería ser tan fácil como recordarlo y volver a ser yo, porque la mujer sin carácter no soy yo, he sido la otra mucho más tiempo, así que aunque sea por edad gana la buena.
Creo que ayudaba mucho el sol, las sonrisas, la seguridad, la autoestima y el AMOR. Si, ya sé que suena un tanto ridículo, yo misma me río, pero es así, tener quien te quiera, activa no se qué botoncitos y me da alas, como el Red Bull, aunque sea una frase muy manida. Pero he de reconocer que el Amor como concepto supremo está sobrevalorado, porque es difícil encontrarlo tal cual, sin trabas y sin "peros".
No hay comentarios:
Publicar un comentario