jueves, 26 de enero de 2012

Bricomanía

Muchas veces he pensado en el tema del bricolaje y mi relación con el tema. Me encanta todo lo que tenga que ver con taladros, brocas, destornilladores, lijadoras con depósito para el polvo incorporado y herramientas varias. Siempre se han hecho comparaciones jocosas cuando es un hombre el que juega con maquinitas de cualquier tipo, asegurando que buscan una reafirmación de su apéndice masculino. Yo me pregunto cuál será la explicación en mi caso, el hecho de que sea feliz perdiéndome durante horas en el Leroy Merlín viendo tipos de suelos, sierras caladoras o soportes para cortinas, porque me da a mi que esta es otra ocasión donde queda demostrado que el género y el gusto por determinadas cosas es pura coincidencia, y que depende de las personas; porque créanme cuando digo que una es femenina hasta la médula, heterosexual más si cabe y que si alguien quiere hacerme un regalo y acertar seguro, puede comprarme indistintamente un collar divino o un destornillador sin cables.

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