Me hubiera encantado releer después de muchos años, esos momentos cruciales de mi vida, escritos en una prosa impecable por supuesto, que hiciese temblar de envidia a los últimos premios Planeta. Además, podrían incluso hacer una película, típica americana donde sacar jugo a lo que me dice mi primer novio del instituto al encontrarnos años después diciendo que nunca me olvidó y que en su diario había escrito.....Basta reina, vamos a dejarlo, pase que tú pudieras haber escrito un diario medianamente legible, pase que tu primer novio aún se acuerde de tí, pero que un tío español, de 16 años en los 80 escribiese un diario no se lo cree ni dios.
La cuestión es que a mi lo que nunca me ha faltado ha sido imaginación, luego me cuesta ponerlo por escrito, y el noventa por ciento de las veces ni me molesto; pero si pudiera hacerlo, me saldría un Best Seller seguro. Creo que he olvidado decir que además de imaginación, sueño mucho despierta y soy muy modesta.
Hablando algo más en serio, es verdad que admiro profundamente a la gente que escribe, me refiero a la que escribe bien claro, escritores y escritoras capaces de llevarte con sus palabras a mundos desconocidos, hacerte sentir emociones como si fueran propias, acercarte a otras vidas, atraparte en tramas misteriosas, pasionales, dolorosas, que son capaces de hacerte llorar, reír, disfrutar, evadirte. Me dan una envidia....aunque reconozco que poco sana jajjaj, no, sanísima, de verdad; quiero dejar constancia de mi agradecimiento a todas las personas que me han acompañado y seguirán haciéndolo con sus libros y a quienes siento tan cerca cuando me transportan a ese mundo especial de palabras escritas. Siempre que tengo un libro conmigo estoy acompañada, y lo digo totalmente en serio; soy incapaz de entrar en un bar sola si puedo evitarlo, o de estar en un banco de un parque más de cinco minutos, o pasar más de 20 minutos sentada, pero si tengo un libro conmigo, puedo estar horas sin moverme del sitio, literalmente. Y luego está mi capacidad para engancharme de las historias y sentirlas en lo más hondo, me mimetizo de tal modo, que lloro a moco tendido, o río a carcajadas mientras estoy leyendo, pero que me afecta durante bastante tiempo después.
Y después de esta disertación más o menos coherente, voy a dejar algo en el aire para tener algo que escribir la próxima vez, que si hago con este blog como con el diario, tengo poco futuro en el mundo virtual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario